Requisitos Actuales de la Investigación en Animales: Realidades y reflexiones

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En su conferencia en la Sesión Ordinaria del miércoles 7 de septiembre la Dra. Gloria Valdés, Miembro de número de la Academia Chilena de Medicina y Presidenta del Comité Ético Científico para el Cuidado de Animales y Ambiente de la PUC, hizo una revisión histórica sobre el uso de animales en investigaciones médicas y se refirió a los requisitos actuales en esta materia.

7 de septiembre, 2016
La primera imagen que puede surgir ante la mención de un Comités Ético Científico dedicados es la de un grupo de personas que con poder de veto vigilan la investigación concentrados en el análisis de protocolos de investigación. Espero convencerlos de que el caso de aquellos dedicados a los animales de investigación cumplen un rol indispensable para analizar cada protocolo de investigación desde diferentes prismas, en un diálogo ecuánime e informado entre sus miembros, que considera a los investigadores como interlocutores válidos en una relación participativa para promover las buenas prácticas de investigación.
En primer lugar, para valorar la investigación en animales es importante recorrer algunos hitos desde la Antigüedad a la Época Contemporánea. Uno que me impresiona especialmente es la primera medición de presión arterial por el fisiólogo y botánico Reverendo Stephen Hales en 1733, en un caballo no anestesiado, experimento le permitió desarrollar los conceptos de débito cardíaco y resistencia periférica que usamos hasta hoy.
Un siglo más tarde Claude Bernard (1813–1878), considerado el “padre de la fisiología experimental”, entre cuyas contribuciones se cuenta la señera descripción del Medio Interno, la función exocrina del páncreas, la glicogénesis hepática y los principales factores de la regulación vasomotora. A pesar de sus contribuciones y de su rol fundacional de la medicina experimental fue duramente criticado por los antiviviseccionistas entre los cuales se encontraban su mujer e hijas como nos relató en el 2011 Monseñor Bernardino Piñera.
Otros ejemplos que han influido en nuestros estudios y prácticas clínicas incluyen las transfusiones sanguíneas (1907), la purificación insulina (1921), el beneficio de la penicilina en estreptococias  (1940),  los estudios en  tuberculosis y asma (1943 y 1953), el uso de ciclosporina en trasplante (1972), del tamoxifeno en cáncer de mama (1974) y la vacuna contra la meningitis por H. Influenza (1992). 
Si bien existen modelos alternativos como cultivos celulares, fantomas ymodelos computacionales, estos son incapaces de replicar las interacciones entre tipos celulares/matriz celular y las acciones a distancia y a largo plazo que provee un animal completo. Con menor razón en la actualidad, que cuenta con nuevas formas de manipular los genes y simular y eventualmentecorregir defectos genéticos.
En primer lugar, existe la posibilidad de crear animales transgénicos, gracias al trabajo colaborativo de Brinster y Palmiter, en Viena y Seattle a inicios de los 80. Otro gran hitoes el conseguido porCharpentier y Doudnaen Berlín y Berkeley, cuando en el 2014comunican una técnica que hace posible la modificación rápida y de bajo costo para editar los genes, denominada CRISPR (Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats). Esta técnica, reconocida como el mayor descubrimiento científico en el 2015, puede potencialmente corregir in vitro defectos genéticos, pero si bien en China se está iniciando su uso en humanos las repercusiones éticas han generado cautela en otros países.
Sin duda estas técnicas van a aumentar la investigaciónen animales, especialmente en ratones, por lo que es indispensable regularla. Detallo a continuación sus principales leyes y guías: la “Cruelty to Animals Act” de 1876, primera en requerir permiso para experimentar en animales, la  “Guide for the Care and Use of Laboratory Animals (National Research Council) publicada por primera vez en 1963, la“Animal Welfare Act” de 1966, y la“Animals Scientific Procedures Act” de 1986, que se integra en 2010 a la “European Directive 2010/63/EU on the Protection of Animals Used for Scientific Purposes”.
Tan o más importantes que las guías y los comités de ética son los mentores, que con su ejemplo, su disciplina son capaces de imprimir en las generaciones jóvenes su dedicación a la ciencia y las buenas prácticas de investigación,
En Chile en 1994 se crea el 1er Comité de Ética Animal.  En el 2008 el Comité Asesor de Ética/Bioética de FONDECYT inicia auditorías del manejo animal y en el 2009 se dicta la Ley 20.380 sobre Protección de Animales. En este mismo año en la Escuela de Medicina de la Pontificia Universidad Católica se crea el Comité de Ética y Bienestar Animal y en el 2014 los Comités de las distintas facultades se integran en el Comité Ético Científico para el Cuidado de Animales y Ambiente PUC. Actualmente poseen Comités Bioéticos para experimentación animal las Universidades de Chile, Austral, Desarrollo, Andrés Bello, Autónoma,  la Frontera, de Valparaíso, Concepción, USACH, Católica del Norte, Antofagasta, Talca, Maule, INTA.

Los principios básicos que cautelan el bienestar de los animales son:
A) La necesidad de considerar que vertebrados y cefalópodos son seres sintientes y no reactivos de laboratorio, que tienen derecho a “Cinco Libertades”: 1) Hambre, sed y desnutrición; 2) Miedos y angustias; 3) lncomodidades físicas o térmicas; 4) Dolor, lesiones o enfermedades y 5) Para expresar sus pautas de comportamiento.

 

B) Las 4 Rs:
Reemplazar: Considerar métodos que eviten el uso de animales vivos y, si este es imprescindible, justificar la utilización, la especie seleccionada y analizar los beneficios del potencial conocimiento adquirido por la investigación.
Reducir: Estimar la cantidad mínima de animales para obtener resultados estadísticamente válidos. Evitar estudios innecesarios o redundantes, asegurando la justificación de los objetivos científicos, educativos y la validez científica de la propuesta.
Refinar: Incorporar métodos que minimicen dolor, sufrimiento, ansiedad o daño permanente de los animales tanto en su mantención como en los procedimientos experimentales a que son sometidos.
Reproducir: Una publicación científica no es fin de una investigación biomédica sino que sus resultados deben ser reproducibles por otros grupos para constituir una base al desarrollo de nuevos estudios. La investigación debe transformarse en un beneficio a la población, lo que se ha denominado investigación translacional y en inglés “from bench to bedside”, que he me he tomado la licencia de adaptar a la realidad chilena como “del laboratorio al consultorio”.
En la práctica, para asegurar el bienestar animal es importante considerar no sólo la alimentación, hidratación y la mantención de sus jaulas. Se debeenriquecer su ambiente, conservar su jerarquía social agrupando animales de una misma camada, mantener pautas para consignar su aspecto,  conducta, estado nutricional, vigilar las heridas quirúrgicas entre otros. Muy importantes son la capacitación de las personas que los manejan y las condiciones de las instalaciones en que se mantienen

La validez de cada investigación va a depender no sólo del método o del análisis estadístico, sino del cuidado del  bienestar animal, lo que lo convierte en IMPERATIVOCIENTÍFICO, tanto para el financiamiento de los proyectos, para su publicación y su reproducibilidad. También representa un IMPERATIVO ACADEMICO la docencia en buenas prácticas para los investigadores y sus instituciones. Por último está el IMPERATIVO SOCIAL de informar a la sociedad y muy especialmente a los animalistas.

El estricto cuidado de los animales también nos obliga en cuanto representa un IMPERATIVO MORAL, ya que responde a la deuda de gratitud con ellos por lo aportado al conocimiento de la salud y la enfermedad. También nos permite conservar o desarrollar nuestra humanidado naturaleza moral. La pérdida de esta está muy bien definida por el Papa Francisco en Laudato Si  “La misma miseria que lleva a maltratar a un animal no tarda en manifestarse en relación a las demás personas”.

Frente a los conflictos que enfrentamos como sociedad (presupuesto de las universidades, el rol e institucionalidad de CONICYT, otras prioridades, valoración de la actividad científica  por la  comunidad)parece un despropósito plantear la necesidad de incorporar estándares internacionales a la investigación científica que pretendemos publicar en revistas internacionales. Sin embargo, para que la investigación científica aporte al conocimiento es necesario instalar una cultura de buenas prácticas no solo en los investigadores sino en sus grupos de trabajo, sus alumnos de pre y postgrado, en la comunidad universitaria. Por eso quiero agradecer esta oportunidad de reflexionar sobre este tema en la Academia de Medicina, que ha sido recientemente convocada por el Panel de Inter-Academias Médicas a adherirse a su labor en pro de la reproducibilidad de la investigación científica.